La Detección y Mantenimiento de Donantes

El primer paso en la generación de órganos es la detección de los donantes potenciales. Es sin duda el punto más importante de todo el proceso ya que todos los estudios epidemiológicos ponen de manifiesto que la incidencia de muertes encefálicas no es muy distinta entre los países industrializados y que la escasez de órganos existente en casi todo el mundo es un problema de concientización entre la población. La necesidad de que no se pierdan potenciales donantes, explica las preferencias de contar con un coordinador de donación, en cada hospital que cuente con una licencia de procuración, (extracción de órganos), ya que ellos detectan a los pacientes fallecidos con muerte encefálica.

Una vez detectado el potencial donante es fundamental un mantenimiento adecuado evitando todo tipo de incidencias que puedan deteriorar los órganos o en el peor de los casos imposibilitar la donación porque se produzca la parada cardíaca antes de finalizar el proceso.

Cuanto más delicado es el órgano, más posibilidades hay de deterioro ante una inestabilidad hemodinámica. Son el pulmón y el corazón los que antes se deterioran y hay que pensar que su pérdida va a hacer que dos enfermos fallezcan antes o después en lista de espera. El mantenimiento del potencial donador, requiere de una dedicación intensa durante las horas que dure el proceso tanto por parte del personal médico como de enfermería hasta que se realice el diagnóstico de muerte encefálica, que equivale desde un punto de vista científico, ético y legal a la muerte del individuo. Para la realización del diagnóstico de muerte que deberá ser efectuado siempre por médicos distintos a los del equipo de trasplante y en el que por supuesto el coordinador se debe limitar a solicitar la colaboración y facilitar la tarea de los mismos, se emplean los procedimientos diagnósticos más adecuados en cada caso de acuerdo con la legislación vigente.